El mundo está “pagando un precio terrible” por su inacción ante el calentamiento global, y se está acabando el tiempo para corregir el rumbo y evitar una “catástrofe”, alertó ayer el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres.
“Existe un vínculo directo entre el aumento de las emisiones y las catástrofes climáticas cada vez más frecuentes e intensas. En todo el mundo, la gente está pagando un precio terrible”, dijo Guterres en la presentación de un informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
Sin una “movilización mundial” por el clima, el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 °C “pronto morirá”, advirtió el organismo a través del informe, que denuncia la falta de avances significativos en el último año.
El trabajo, publicado a menos de un mes de la COP29 en Azerbaiyán indica que sin una movilización masiva el mundo se encaminaría hacia un aumento de la temperatura de 2,6 a 3,1 °C a lo largo de este siglo respecto a la era preindustrial.
“Un aumento de tal magnitud provocaría consecuencias incapacitantes para las personas, el planeta y las economías”, advierte la máxima autoridad mundial en materia de medio ambiente.
“Necesitamos una movilización mundial a una escala y a un ritmo nunca vistos, una movilización que comience ahora mismo (...). De lo contrario, el objetivo de los 1,5 °C pronto morirá”, declaró Inger Andersen, directora ejecutiva de PNUMA.
Para evitar superar este límite fijado en 2015 por el Acuerdo de París, las naciones deben comprometerse colectivamente a reducir en un 42% de las emisiones anuales de gases de efecto invernadero antes de 2030 y en un 57% para 2035, estima la ONU.
“Jugando con fuego”
“Estamos jugando con fuego (...) pero ya no hay tiempo que perder”, ya que “en todo el mundo, la población ya está pagando un precio terrible” por la inacción frente al calentamiento climático, subrayó el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.
La urgencia es aún mayor ya que desde el año pasado “se ha avanzado muy poco para alcanzar los objetivos para 2030”, subraya Anne Olhoff, redactora científica del informe.
El trabajo es un recordatorio de la “letanía histórica de fracasos de los dirigentes de todo el mundo para abordar la crisis climática con la urgencia requerida”, según reaccionó Tracy Carty de Greenpeace Internacional. “Pero aún no es demasiado tarde”, agregó.
Según el informe, “todavía es técnicamente posible alcanzar el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 ºC”. Pero para eso se necesita una “movilización internacional” y los países del G20, responsables de la mayor parte de las emisiones, “deben hacer el trabajo pesado”, considera la ONU.
Esto implicaría además un despliegue acelerado de tecnologías de energía solar y energía eólica, detalla el informe.
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